Con la combinación de la dinámica de los vehículos aeronáuticos, y los vehículos de la mar, uno se pregunta exactamente cómo estas diversas facetas de la ingeniería se combinan en una plataforma común.

Bueno, Ferrari lo había hecho en la década de 1950, y que la creación misma de la fábrica de la automotriz italiana, está lista para subastarse en Mónaco en mayo de este año.

El Ferrari 1953 Hydroplane ARNO XI se encuentra ahora en el bloque de subasta, junto con otros tales especímenes raros de la automoción. El hidroavión ARNO XI, que combina la experiencia en diseño de Achille Castoldi, y el genio de la ingeniería de la empresa Ferrari.

La historia de esta máquina se remonta a principios de los años 1950, cuando Achille Castoldi se había acercado a Ferrari a través de su estrecha relación con sus amigos  Alberto y Luigi Villoresi, que eran la pareja de conducción de la marca italiana de coches en las carreras de Grand Prix.

 

Conjuntamente convencido, Enzo Ferrari, a prestar su experiencia automotriz a este diseño, que finalmente resultó en el hidroavión ARNO XI, que a su vez logro lo que pretendía, un récord de velocidad en las aguas, cuando tocó 241,7 kilometros / ph en el Lago Iseo en el norte de Italia, que aún resulta ser un record. Aparte de la aerodinámica, el barco tenía un motor que estaba a la par con la mayoría de los modelos de automóviles de gran alcance de Ferrari, en este caso más concretamente con el tipo de premio 375 Grand, que también José Froilán González le dio una victoria en el Campeonato Mundial de Grand Prix en 1951.

Esto significa que un 12 cilindros de 4.500 cc que generaba la mayor parte de la energía, además de los compresores 502, destinado a prestar ese empuje extra para el buque.

Pero este no fue el final de la jornada para el barco. Nando dell’Orto compro este buque, y ganó varias carreras con él, y  batio records los cuales se mantienen en la actualidad.

 

Sin embargo, en 1960 la carrera deportiva de El hidroavión llegó a su fin, con premios en múltiples carreras europeas. Finalmente, aterrizó en las manos del actual propietario en los últimos años.

Tanto ha sido la atracción ya, que los expertos estiman las ofertas ganadoras en su próxima subasta pueden ascender entre € 1 millón de € 1.500.000 ($ 1.320.000-$ 2 millones).